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Actualizado a las 10:59(GMT+8), 13/05/2003
China  

Reportaje especial en homenaje a Día Internacional de Enfermería

Desde hace ya muchos años, el mundo celebra el Día Internacional de la Enfermería cada 12 de mayo. Es un festejo anual, pero en esta ocasión tiene una significación muy especial para las enfermeras y enfermeros de Beijing. Desde que la epidemia del SARS empezó a azotar la capital china, ellos han acometido sin vacilación las tareas de prevención y tratamiento médico, a riesgo de sus propias vidas. En este espacio, les traemos un comentario especial sobre el tema, con el que rendimos tributo al personal de enfermería no sólo de China, sino también de todas partes del mundo.

En vísperas de esta fiesta, nuestros reporteros visitaron el hospital Ditan, que se encuentra en el norte de la zona urbana de Beijing, al lado del Templo de la Tierra, parque y altar donde los emperadores antiguos ofrecían sacrificios a la madre Tierra. A pesar de que se encuentra en la zona urbana, ahora no recibe visitas, por haber sido escogido como uno de los centros especiales para los enfermos del SARS.

Cuando nuestros reporteros llegaron al lugar, notaron cierta tensión, pero la señora que nos atendió dijo que éste era un día más animado en comparación con los anteriores, pues estábamos en vísperas del Día Internacional de la Enfermería. Al echar un vistazo a los alrededores, descubrimos que muchas enfermeras tenían ramos de flores en sus manos.

Pero también vimos a un señor que llevaba una cesta de flores. Al preguntarle, supimos que se llamaba Sun Baowen, profesor de la Universidad Central de Finanzas y Economía. El se contagió con el SARS, ingresó en este lugar hasta que se curó y fue dado de alta hace poco. El día 12, ha venido aquí especialmente para expresar su gratitud.

El señor Sun nos dijo que vino para hacer realidad un deseo suyo: conocer los rostros de los médicos y enfermeras que lo trataron durante ese período - rostros que nunca pudo ver, porque siempre permanecían cubiertos con tapabocas:

"Durante los 20 y tantos días que estuve hospitalizado, los médicos y enfermeros me cuidaron como si fueran mis hermanos, y me salvaron de la muerte. Por eso, tengo muchísima gana de ver sus rostros y decirles, desde lo profundo del corazón: "gracias a Uds."!

Cuando logró al fin su deseo, se puso muy contento. También entregó una carta de agradecimiento que su señora envió: "Cuando mi marido recobró su salud y salió del hospital, pudo reunirse con sus familiares, y pasear otra vez bajo el sol, bordeando el verde césped. Yo sé que la llegada de ese feliz momento no hubiera sido posible sin sus esfuerzos, su sudor y su espíritu humanitario...."

Y son muy amables sus palabras. Las enfermeras del hospital Ditan han salvado la vida de Sun y la de otros muchos enfermos del SARS gracias a sus esfuerzos y a su dedicación, poniendo en peligro su propia salud.

El hospital Ditan recibió su primer paciente con SARS el 26 de marzo pasado. La señorita Li Qi figura entre los primeros que empezaron a ofrecer servicios de tratamiento a estos enfermos. Al recordar esos primeros días, comentó:

"En ese momento, la jefa de enfermeras me dijo: mañana irá al sector del SARS. Sí, dije, y llamé luego a mi padre, diciéndole que no podría regresar a casa hasta dentro de unos días. Deseé que no se lo dijera a mi madre, porque ella sufre de hipertensión, y temí que se preocupara mucho por mí. Claro que yo no conocía muy bien esta enfermedad, pues nunca tratamos casos como éstos. Sólo sabíamos que se propagaba muy rápido, lo que me dio también un poco de miedo. Si alguien le dice que no sintió miedo, es mentira. Pero pienso que somos enfermeras, que nuestro trabajo es necesario, y nada más."

Así fue como Li Qi se convirtió en una de las primeras enfermeras que se entregaron en cuerpo y alma al tratamiento del SARS.

A partir de mediados de abril, la epidemia del SARS se propagó rápidamente en Beijing y centenares de enfermeros fueron internados en el hospital Ditan, que fue escogido más tarde como uno de los centros especiales para personas afectadas por la neumonía atípica, hasta que fue designado como hospital especial para enfermos graves de SARS. Desde la segunda mitad de marzo hasta el 10 de mayo, han ingresado a 279 pacientes contagiados con este mal.

El exceso de trabajo y el nivel de contagio de la epidemia infectaron a 5 miembros del personal de enfermería.

Debido a la infección del SARS, la señorita Li Qi, que mencionamos anteriormente, tuvo que abandonar su puesto de trabajo de manera temporal, igual que su compañera, la señorita Luo Ying. El hospital hizo todo lo posible por curarlas, y las otras enfermeras que ocuparon su puesto también se esforzaron por tratarlas y atenderlas para que no sintieran soledad. Y por supuesto, para las enfermas, lo más importante era el amor de sus familiares.

Al recordar el cariño que su marido le brindó cuando estaba hospitalizada, el rostro de la señorita Luo Ying se llena de felicidad:

"Los pacientes ingresados con SARS tienen prohibidas las visitas de sus familiares. Entonces, mi esposo me llamaba por el teléfono móvil y me mandaba mensajes cortos. En tiempos normales, él es muy introvertido, y no sabe cómo expresar sus sentimientos. Recuerdo que a la semana después de caer enferma, tuve fiebre alta. Al conversar por teléfono, temiendo que me sintiera muy cansada, él solía decir 3 frases. Primero me preguntaba si tenía fiebre, a lo que respondía ¡§sí, tengo.¡§ Luego me preguntaba ¡§cuántos grados?¡§, y la tercera frase suya era ¡§bueno, mañana estarás bien ¡§. Casi siempre repetíamos estas 3 frases. Como en ese momento me costaba trabajo hablar, nuestra conversación era muy corta."

Por suerte, Li Qi y Luo Ying vencieron la enfermedad. Cuando nuestro reportero se encontró en el hospital Di Tan con estas dos enfermeras jóvenes y guapas, ambas manifestaron que, después de esta experiencia, han madurado mucho más, y que una vez totalmente recuperadas, regresarán al equipo que se dedica a curar a los enfermos del SARS.

La señorita Li Qi, apuntó: "Cuando me recupere, volveré, con toda seguridad. Es mi responsabilidad, no puedo evadirla."

Este año, cuando la epidemia del SARS - una calamidad imprevisible- azota a más de 30 países, muchas personas de todo el planeta han puesto su atención en las enfermeras, también conocidas como "los ángeles vestidos de blanco". Durante esta guerra sin humo de pólvora, los médicos y enfermeras de distintos países y regiones, especialmente los chinos, han venido poniendo en práctica el noble espíritu de Naghtingale, sin temor al peligro y al sacrificio, por lo que han ganado el reconocimiento y los elogios del público. Un cibernauta francés escribió la siguiente frase con motivo del Día Internacional de la Enfermería: "Es bien sabido que el SARS tiene alto nivel de contagio, pero los médicos y enfermeras que se han dedicado a luchar contra ese mal, han construido un muro protector para la humanidad con sus propios cuerpos. " El periódico suizo La Leberte dijo que, en lo que a profesionales se refiere, los médicos y enfermeras chinos habían sido afectados de forma más directa por este mal, pero que seguían cumpliendo su responsabilidad a pesar del gran riesgo que corren de contraerlo por contagio. Con sus acciones, han manifestado un alto nivel de ética profesional. El rotativo francés Les Echos expresó su apoyo a nuestro país y a nuestro personal médico y paramédico con un reportaje titulado "Todos somos chinos", en el que señala: la crisis del SARS ha revelado que, en este mundo en que las personas dependen unas de otras, la salud pública ha dejado de ser un problema inherente a un solo país, para ser un problema cada vez más universal. La crisis del SARS no sólo afecta a China, sino también al mundo entero. En otras palabras: todos somos chinos! (Xinhua)

13/05/2003










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Desde hace ya muchos años, el mundo celebra el Día Internacional de la Enfermería cada 12 de mayo. Es un festejo anual, pero en esta ocasión tiene una significación muy especial para las enfermeras y enfermeros de Beijing. Desde que la epidemia del SARS empezó a azotar la capital china, ellos han acometido sin vacilación las tareas de prevención y tratamiento médico, a riesgo de sus propias vidas. En este espacio, les traemos un comentario especial sobre el tema, con el que rendimos tributo al personal de enfermería no sólo de China, sino también de todas partes del mundo.



 


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