El nuevo ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Fernando Olivera, renunció el 13 a su cargo tras días después de que su designación suscitara una crisis en el gabinete.
La renuncia de Olivera siguió a la solicitud del mandatario Alejandro Toledo, efectuada el jueves, de que todos los ministros pusieran sus cargos a disposición, dijo la presidencia en un comunicado.
"El presidente de la república está evaluando la recomposición del gabinete, incluyendo en ésta la del ministerio de Exteriores", agregó.
La designación de Olivera como canciller por parte de Toledo suscitó una crisis política pues en protesta contra el nombramiento renunciaron de inmediato el jefe del gabinete, Carlos Ferrero, y el ministro de Vivienda, Carlos Bruce.
Toledo aceptó la renuncia de Ferrero tras una reunión entre ambos en la sede del gobierno.
La presidencia dijo que Toledo solicitó la renuncia en pleno del gabinete para "dejar en librtad a los (ministros) que quieran postular a las próximas elecciones".
Sobre Olivera, analistas políticos dijeron que existen tres posibilidades, que Toledo lo ratifique en el cargo de canciller, que acepte la renuncia o que sea reasignado jefe del gabinete (presidente del consejo de ministros).
La designación como canciller de Olivera suscitó la peor crisis del gobierno desde 2001 cuando faltan ocho meses para la realización de los comicios generales (abril de 2006) y un año para el cambio de mando.
Toledo pertenece al partido Perú Posible y Olivera es dirigente del Frente Independiente Moralizador (Fim), aliado del gobierno.
El ex presidente Alan García describió la controversia suscitada por la incorporación de Olivera al gabinete como una "crisis palaciega" que no afecta a la población.(Xinhua)
15/08/2005