|
El “Modelo Chino” se refiere al original camino de desarrollo de China que ha logrado enormes éxitos. Este concepto se origina en un informe de estudio titulado “Consenso de Beijing”, publicado en mayo de 2004 por el economista estadounidense Rymer. Este informe muy influyente señala que China ha encontrado independientemente, a través de innovaciones por su propia cuenta y práctica audaz, un modelo de desarrollo apropiado para la realidad de su país. Como la opinión pública exterior destaca lo contrario entre el “Consenso de Beijing” y el “Consenso de Washington”, los eruditos chinos prefieren usar los conceptos de “Modelo Chino” o “Experiencia China” para reemplazarlo. Hoy día cuando la tempestad financiera hace estragos a nivel mundial, el “Modelo Chino” ha vuelto a ser un tema ardiente de la comunidad internacional.
El “Modelo Chino” ha creado un milagro que ha causado admiración a la gente, de modo que tanto los países desarrollados de Europa y América, como los países en vías de desarrollo de Asia, Africa y América Latina le han mostrado vivo interés. El milagro chino que ha mantenido durante 30 años un desarrollo veloz y sostenido hace que el “Modelo Chino” se convierta en objeto de gran atención del mundo, particularmente de los países en vías de desarrollo. La experiencia china tiene, sin lugar a dudas, un valor de referencia para otros países, en particular, para los países en vías de desarrollo; nosotros no rehusamos ser objeto de referencia y, sin embargo, parece que la generalización del Modelo Chino tiene algo inarmónico con la propia experiencia de desarrollo de China.
El rasgo principal del “Modelo Chino” es emprender un camino propicio para la realidad de China. A criterio de China, no hay ningún modelo de desarrollo universalmente aplicable, pues los distintos países tienen diferentes situaciones económicas y sociales, de manera que cada uno de los países debe encontrar su propio camino de desarrollo de acuerdo con su realidad. China tuvo lecciones dolorosas de transplatar el modelo de desarrollo de otro país y, sacando una lección de su experiencia amarga, comenzó a “cruzar a tientas el río” realizando la reforma y apertura al exterior, emprendiendo así un camino de construcción del socialismo con características chinas. En el curso de la reforma y apertura, nosotros integramos relativamente bien los logros de la civilización de los países avanzados con la realidad de China, emprendimos de manera gradual y estable la reforma y apertura y encontramos preliminarmente un camino de desarrollo deierente tanto del occidental como del de la ex Unión Soviética.
Hablando objetivamente, ¿el desarrollo de China ya ha llegado a ser un modelo relativamente maduro o es aún un camino por perfeccionar a través de tanteos? Se podría hacer esta pregunta. El desarrollo de China ya ha logrado múltiples éxitos, pero también tiene algunos problemas que necesitan ser resueltos urgentemente, por ejemplo, hay mucho que hacer en la reducción del desgaste ambiental y de recursos, en la contención de la corrupción, en la reducción del desequilibrio de desarrollo entre distintas regiones y de la distancia entre los pobres y los ricos, en el saneamiento del bienestar público, en la aliviación de las contradicciones sociales y en la construcción de la política democrática. Con respecto a esto, algunas personas en el extranjero elogian en tono alto el Modelo Chino. Frente a esto, debemos tener suficientemente despejada la mente. Cuando otros elogian el Modelo Chino diciendo que es mejor que el modelo occidental representado por el de Estados Unidos, tenemos mayor razón para renunciar por cuenta propia a la carga de “confrontación de los modelos” y rehusar cortésmente el honor no necesariamente correspondiente a la realidad del desarrollo de China.
Lo que debemos hacer hoy no es ocuparnos en enseñanr experiencias a los países en vías de desarrollo, sino perfeccionar el “camino chino”, desarrollarse bien y asumir bien la responsabilidad internacional correspondiente. Sólo una China aplomada, sensata y consciente podrá resolver continuamente los problemas surgidos en medio del desarrollo y hacer realidad la gran meta del renacimiento nacional. (Pueblo en Línea) 01/07/2009
|